Noticias - 28 Marzo 2016
Fisiólogo hace férrea crítica a la dosificación del ejercicio en Chile

Carlos Saavedra, creador del método 1x2x3 en entrevista con REEM.

Por: Mauricio Flores, kinesiólogo.

Fotografía: Cortesía de Carlos Saavedra.
Carlos Saavedra es Máster en Ciencias en la Universidad de Laval.

 

La fisiología del ejercicio es un área que ha crecido aceleradamente en las últimas décadas. A pesar de sus inicios en el estudio exclusivo del entrenamiento y el rendimiento de deportistas, los numerosos hallazgos de efectos beneficiosos para la función y salud humana, tanto preventivos como terapéuticos, han impulsado la investigación en el área clínica, es decir, con pacientes enfermos o en condición de disfunción de diferentes sistemas.

Es en esta línea en la que Carlos Saavedra, licenciado en Educación Física, Magíster en Ciencias y fisiólogo del ejercicio chileno, creador del método 1x2x3 y discípulo de uno de los más destacados exponentes del área PhD. Claude Bouchard, puede orientarnos en la historia y aportes de esta disciplina, sus desafíos y la realidad nacional actual.

En los últimos años se ha vuelto común hablar de la vida saludable y del ejercicio, pero lo cierto es que pocos, incluso los estudiosos del movimiento, lo han incorporado a su vida. Dada su destacada trayectoria en la investigación de los efectos del ejercicio en niveles moleculares y celulares, expliquémosle a nuestros lectores, en términos concretos ¿por qué el ejercicio es beneficioso para la salud?

Las estadísticas han demostrado que los sujetos físicamente activos presentan mejor estado de salud que los físicamente inactivos. Hoy, aquellos que poseen buena condición física son los que presentan mejores índices de salud, independiente de si realizan o no ejercicio.

Lo que hace la diferencia es mejorar la condición histoquímica del músculo. Esto es tan cierto que Blair ha demostrado que los obesos entrenados poseen menores índices de morbimortalidad que los flacos no entrenados. Esto a su vez permite diferenciar al sedentarismo de la condición física, es decir, son dos aspectos que reorientan un plan de ejercicio para la salud.

Hoy en día, con el descubrimiento de más de 400 sustancias químicas que genera o secreta el músculo (i.e Miokinas), se puede entender el porqué de los fenómenos antes descritos. Desde factores reparadores de neuronas cerebrales a otras miokinas que mejoran la salud del endotelio y un mejor control de la presión arterial. Estos son solo algunos ejemplos del porqué de esta diferencia entre sujetos entrenados versus no entrenados.

Respecto del riesgo de desarrollar distintos tipos de enfermedades crónicas no-transmisibles (ECNT), ¿el ejercicio tiene un rol preventivo respecto al desarrollo de estas enfermedades?

Indudablemente hay un rol preventivo, del ejercicio dosificado debidamente, pero lo más impactante es que ese rol no es solo preventivo sino que también terapéutico. Es decir, puede revertir diversos cuadros fisiopatológicos de las ECNT.

El factor esencial de este fenómeno, prevención y terapia, está explicado por la salud y función mitocondrial. El ejercicio es, hasta hoy, el único estímulo que permite mantener la salud mitocondrial y que estimula su biogénesis (i.e mayor producción de mitocondrias). Este organelo metaboliza grasas y azúcares adecuadamente cuando no llega a una etapa de disfunción mitocondrial. Podríamos concluir que nos estamos enfermando porque estamos "atrofiando" la función mitocondrial.

Ud. ha destacado en el pasado el efecto sistémico que tiene el ejercicio y en especial la capacidad del músculo de interactuar con otros órganos, a través de la secreción de hormonas ¿en qué consiste la sarcopenia y la lipoglicotoxicidad a nivel muscular y cómo el músculo ayuda a enfrentar estas problemáticas?

La respuesta anterior complementa bien este fenómeno contemporáneo. Los conceptos Sarcopenia y glico-lipotoxicidad los describí en el año 1996 en una reunión en el INTA (Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos), a mi vuelta de Estonia en donde el Dr. Atko Viru (hace bien googliarlo) me invitara a una pasantía en el Departamento de Biología del Ejercicio de la Universidad de Tartu. Las irónicas sonrisas de los docentes del INTA fueron inolvidablemente motivadoras.

La presencia de triglicéridos intramiocelulares en forma de diagliceroles y ceramidas interrumpen la cascada de señales de diversas hormonas que no permiten completar el mensaje enviado hacia proteínas funcionales que cumplen la función de metabolizar grasas y azúcares. Esta es la principal característica de un músculo sarcopénico, que no es solo morfológica sino también funcional, es decir, histoquímica. Finalmente, la interrupción de dichas cascadas de señales impiden otro fenómeno de vital importancia para nuestras vidas que es la adecuada estimulación de factores de transcripción que cumplen la función de sintetizar proteínas tanto funcionales como estructurales.

Respecto del método de tratamiento 1x2x3 creado por usted, ¿en qué consiste, para qué población está indicado y qué efectos genera?

Después de más de una década de investigación y observaciones en más de 11 centros de investigación de Japón, Finlandia, Estonia, Francia, Sudáfrica entre otros, y teniendo en cuenta que la disfunción mitocondrial junto a la hiperinsulinemia son los factores más importantes en el inicio de las enfermedades metabólicas o crónicas modernas, llegué a la conclusión, junto a mi tutor Claude Bouchard de la Universidad de Laval de Canadá, que buscar una método que permita alcanzar la fatiga muscular como medio de "limpieza" de los TIMC, (trigliceridos intramiocelulares) o grasa ectópica, es una forma de sensibilizar al músculo a la señal de insulina, principalmente estimulando la translocación de los GLUT4, transportadores de azúcar en el músculo hacia su respectiva membrana celular.

La acción de AMPK es esencial en este fenómeno por lo que la estimulación de esta proteína es clave y es acá donde la dosis de ejercicio es primordial. En la Universidad de Cape Town con mi tutor Robert Ojuka (Google) pude fotografiar la actividad de esta proteína frente a diversas dosis de ejercicio.

La disfunción mitocondrial y las intermitentes alzas de insulina o hiperinsulinemia, aparecen como manifestación de una mala función metabólica 6 a 8 años antes de que se encuentre evidencia de esta en algún parámetro clínico, sea hiperlipidemia, hiperinsulinemia o hiperglicemia. Por tal motivo, la prevención se encuentra en esta etapa, es decir, 7 años antes que aparezca algún parámetro alterado en el perfil bioquímico de un individuo.

El método 1x2x3 es el fruto de toda esta aventura fisiológica que me tocó vivir y que consiste en aplicar una carga de trabajo a un determinado grupo muscular que alcance la fatiga en 1 minuto. Este método tiene la ventaja que no es necesario que haya estrés cardio-vascular, lo que es muy apropiado para esta población, dada la frecuencia de factores de riesgo cardiovasculares.

No sube la frecuencia cardiaca desmedidamente ni la presión arterial alcanza algún valor que pueda provocar algún accidente vascular. No hay nada como el ejercicio para aumentar la actividad mitocondrial y la sensibilidad a la insulina ni que modifique tan eficiente y significativamente estas variables, siempre y cuando, sea dosificado fisiológicamente. Los trabajos relacionados con el ejercicio intermitente de alta intensidad corroboran esta forma de trabajo y la adaptación histoquímica que experimenta el músculo.

En nuestro medio médico se celebra el día del corazón o se habla de osteoporosis, a pesar de que el infarto está en pleno apogeo y las fractura del cuello femoral requieren de reemplazo de cadera. ¡La osteoporosis es un problema que debe prevenirse a la edad de 11 años en las mujeres!

Fotografía: Cortesía de Carlos Saavedra.
Carlos Saavedra es reconocido por crear el método 1x2x3.

Una de las principales críticas que Ud. ha expuesto en distintos medios hacia los profesionales del área de la salud es que la dosis de ejercicio que recomiendan no genera el efecto beneficioso que se espera, ¿por qué la dosis de ejercicio es un factor relevante al prescribir ejercicio? ¿Cuál debería ser la dosis indicada?

La dosis adecuada o inadecuada de ejercicio invita a una gran conclusión y, a mi manera de ver, depende de dos factores esenciales: por un mal diagnóstico de la capacidad funcional metabólica y por una inadecuada comprensión del fenómeno fisiopatológico al cual apuntamos.

No es lo mismo un ejercicio destinado a la sarcopenia que a una hipertensión, ya sea con fines preventivos o terapéuticos.

Hay que identificar la magnitud y, ojalá, causas y características de la "disfunción funcional" o capacidad metabólica mediante una exploración dinámica funcional para determinar el tipo de ejercicio, la intensidad, forma o duración de este.

Es en este aspecto donde la preparación de los profesionales de la salud y de educadores físicos fracasa. Al igual que con un fármaco, la dosis y el tipo de fármaco deben ir en relación al diagnóstico obtenido y a la buena interpretación de este.

La dosis adecuada es aquella que al comparar el estado anterior al tratamiento del paciente, este experimenta cambios significativos en relación a su estado pre-ejercicio. Para una mejor comprensión de esto es necesario que el profesional se interiorice en el área de entrenabilidad y desentrenabilidad de los fenómenos fisiológicos del metabolismo energético.

Ud. ha sido muy crítico respecto de la prescripción de ejercicio como método de tratamiento en Chile. Pero sabemos que en nuestro país el sedentarismo sigue siendo una realidad. ¿A qué lo atribuye?

“Sacar a pasear al perro solo le ha hecho bien al perro". Esta ha sido mi crítica desde el año 1980, cuando terminé mi beca de CONICYT en Japón. Ha causado mucha risa pero los profesores de educación física de Sudamérica, quienes en sus curriculum de estudios de pre grado siguen eliminando ramos relacionados con la biología no han considerado esto en su justa dimensión.

También los médicos no han reflexionado al respecto por su falta de preparación en fisiología del ejercicio y porque aun siguen recomendándolo con el auspicio y sponsor de grandes empresas comerciales.

La estupidez no es la característica de los profesionales de la salud, por lo que atribuyo este sedentarismo a una intención con intereses mezquinos, a conflicto de intereses y a la no puesta al día en ciencias relacionadas con la salud.

¡La gente de la salud trabaja mucho y no tiene tiempo para leer! En los centros de formación, no me atrevo a llamarlas universidade, hay muchos alumnos pero pocos estudiantes.

Si seguimos indicando todos los días 30 a 60 minutos como lo hace la OMS o nuestros Ministerios solo contribuiremos al gasto calórico pero no a una adaptación metabólica intracelular que mejore y prevenga las ECNT. Esto contrasta con lo que se ha expuesto en la literatura científica, no médica, que sostiene que con 30 minutos dos veces por semana se pueden producir significativos cambios en la salud si la dosificación es la adecuada. Pero seguir exigiendo que el paciente debe bajar de peso para mejorar parámetros metabólicos es parte de una buena discusión, que ya se inició el año 2005, como se planteó en la Editorial de la Revista Diabetes.

Al seguir la corriente de que hay que divertirse la mayor parte del tiempo que sea posible, las políticas de ejercicio solo buscan la recreación y así se sostiene un sistema que busca mantener una economía sana a través de una sociedad enferma, con la complicidad de la ignorancia de nuestros profesionales.

Ninguna política o curriculum de estudios de pregrado está acorde a los avances de la ciencia contemporánea. “Estamos trabajando fuera del contexto científico contemporáneo". Lo he repetido desde el 2006.

¿Cómo se podría mejorar, a nivel nacional, la realidad actual?

En primer lugar, volver a convertir a las universidades en centros académicos, intelectuales y científicos, lo que hoy está muy lejos de nuestro alcance: formar docentes o académicos con verdadero nivel universitario. Producimos profesionales emprendedores, informados pero no formados, con mucha información pero débil formación. Paralelamente, debemos renovar nuestras mallas curriculares de pregrado y así dejar de formar profesionales con un mar de conocimientos y un metro de profundidad. Debemos incorporar en la enseñanza media el ramo de ejercicio y nutrición saludable y así tener una sociedad más culta al respecto.

Finalmente, nombrar a profesionales adecuados en el ministerio del deporte y que no por el solo hecho de haber pateado una pelota o ser amiga del presidente se convierta en autoridad en esta materia.

En Chile no hay profesionales acreditados para dosificar el ejercicio en poblaciones enfermas con fines preventivos. Según su criterio, ¿esto debería darse? ¿Quiénes serían los profesionales llamados a hacerlo?

La profundidad del conocimiento fisiológico en materia de ejercicio y metabolismo energético es de tal magnitud que ya debería impartirse la profesión de "fisiólogo del ejercicio" y no simplemente por haber asistido a un seminario ya se dé por entendido que esa persona domina de manera eficiente el diagnóstico y la prescripción del ejercicio.

Mientras tanto un post-grado en fisiología del ejercicio sería útil para médicos, kinesiólogos, nutricionistas y educadores físicos, pero ¿quién está a nivel de post grado en esta materia en Chile? Los existentes han obtenido post grados casi por internet, sin permanencia exclusiva ni experiencia experimental en algún laboratorio serio de fisiología.

Ellos han leído y recopilado información y la proyectan en medios audiovisuales sin el rigor y la reflexión que da la experimentación científica. Debemos pasar por una fase de invitar activamente por un año académico a investigadores científicos, a quienes se les paga por pensar, cosa que acá en nuestro continente no es posible, y que sean ellos quienes siembren una gama de docentes que vivan la experiencia de pasar un periodo en el extranjero formándose, así como lo hicieron los economistas una época en Chile y monten un sistema útil pero sin estafas para la sociedad. Estos docentes extranjeros deben estar relacionados a la fisiología molecular contemporánea y no seguir invitando a leyendas de la medicina del ejercicio como lo hace nuestra Sociedad Chilena de Medicina del Deporte.

¿Cómo ve Ud. el desempeño de los profesionales de la salud y, en especial, de los kinesiólogos en la dosificación de ejercicio con fines terapéuticos?

Desde mi punto de vista, en nuestro continente, producto de las innumerables charlas y conferencias dadas en América, los nutricionistas saben mucho de ingesta calórica y metabolismo gastro-intestinal pero de gasto energético están huérfanos.

Los médicos del ejercicio solo tienen como experiencia el haber estudiado 3 horas en 7 años el ECG de esfuerzo, los educadores físicos se especializan en deportes y rendimiento deportivo y los kinesiólogos, es lamentable que vean la facilitación biomecánica del movimiento ligado al de la rehabilitación neuromotora o histológica y no a la respuesta metabólica de las palancas involucradas en el movimiento. Finalmente se desempeñan en problemas bronco-pulmonares y siguen las órdenes del traumatólogo de turno.

Deben independizarse y especializarse en áreas diversas, destinadas a grupos especiales caracterizado por cuadros específicos fisiopatológico relacionadas con lo cardio-respiratorio, metabólico y osteomuscular. Todo esto les permitiría ocuparse desde el ovario poliquístico al cáncer de colon e hígado graso de manera clínica y eficiente.

No se deben mantener 5 años de formación general en movimiento para indicar normas generales, ya que “el que habla en forma general, generalmente miente” me dijo mi tutor Dr. Leveroni , discípulo de Bernardo Houssey, premio Nobel de Fisiología del Instituto de Biología Experimental de Buenos Aires. Deben ser 3 de formación de base y 2 de especialización.

Basta de negocio académico, de las empresas llamadas universidades que cuentan con la complicidad de sus docentes.

Respecto a la investigación, ¿cuál es el diagnóstico que usted hace respecto a Chile y a Latinoamérica en la producción y difusión de conocimiento respecto al ejercicio con fines terapéuticos?

América Latina, caracterizada por el respeto a la tradición, y a la facilidad que da impartir el mito y el conocimiento empírico, más el idioma y la concepción comercial de la formación de profesionales, hacen que estemos aproximadamente 14 años atrasados en la aplicación del conocimiento científico contemporáneo en el área de la fisiología del ejercicio.

El hecho de no tener centros de investigación en esta área del conocimiento (y en muchas otras) en las universidades, es una aberración enorme, no solo por el hecho de generar conocimientos algo obsoletos, sino mas bien por el hecho de no dedicar tiempo al rigor y a la reflexión científica.

La investigación no es productiva en el conocimiento que genera sino en el camino que se recorre para llegar al descubrimiento. Un docente con experiencia en investigación es escandalosamente diferente a uno que no ha participado en investigación.

América Latina copia las formas de centros académicos europeos o estadounidenses pero no los contenidos y nos convierte en docentes expertos en copiar y pegar. ¿Uds. creen que con más de 100 escuelas de nutrición, kinesiología o educación física en Chile, podemos hacer una política coherente? ¿De dónde sale tanto docente con adecuado nivel académico para desempeñarse como profesores universitarios?

¿Qué medidas podrían tomarse para mejorar las condiciones, calidad y cantidad de producción científicas en Chile en ésta temática?

En primer lugar a nivel político, debería llegar un mensaje contundente sobre la importancia de esta materia, pero ¿quién da dicho mensaje? ¿El entrenador de la selección nacional de fútbol? ¿Un cardiólogo? ¿Un atleta destacado? Y el otro problema: ¿quién lo comprende? ¿Uds. creen que los médicos que son diputados o senadores saben que es la biogénesis mitocondrial? O ¿creen que la Ministra del Deporte sabe de la importancia de ello?

Las medidas secundarias están explicadas en el contexto de esta entrevista, pero también debemos respaldar nuestro reclamo con evidencias científicas y experimentales pero sin estafas como las que han ocurrido en el pasado y presente en que se gastan dineros en mediciones y diagnósticos de niveles de salud y actividad física sin resultados y mucho menos aplicados. Revisen Uds. dichos "proyectos" o negocios.

Nuestros docentes, médicos y directores de hospitales o autoridades ministeriales aun están empantanados en la circunferencia de cintura, el índice de masa corporal, la obesidad o la cantidad de tejido adiposo subcutáneo ignorando la sarcopenia y a la grasa ectópica como principales causeas de las enfermedades crónicas modernas, por lo que siguen rotulando alimentos y combatiendo inmoralmente al cigarrillo o el hábito de fumar.

Por último, ¿qué consejo le daría a los profesionales de la salud que están interesados en desempeñarse en esta área para poder desenvolverse de forma segura y eficiente en el uso del ejercicio como estrategia terapéutica?

Hay dos clases de consejos, uno idealista que debe ser parte importante de todo profesional y otro realista. Uno va acompañado de ser parte de la excelencia y otro de algún grado de mediocridad. Les recomiendo leer "El hombre mediocre", de Jose Ingeniero.

Un idealista aspira a la perfección de él mismo y de su entorno, pasando por arriba de muchos obstáculos que pueden ser incluso gatilladores de un hombre conflictivo. Eso debe primar en un profesional no ligado a la ingeniería comercial o a la economía.

La mediocridad debe ser su peor enemigo y combatirlo constantemente es la manera de hacer avanzar a esta sociedad que aun tiene al primate muy vivo y hábil dentro de sí. A este tipo de profesionales les aconsejo como norma primaria, "satisfacer su curiosidad intelectual" a toda costa. Si el medio no responde, al menos podrá dormir tranquilo, satisfecho y contento con su conocimiento y comprensión profunda de lo que le ha sido posible adquirir y a lo que ha elegido dedicarse.

El segundo consejo, controlar dicha pasión que ese estado genera y conformarse con un deber ético que es el de difundir su conocimiento y crear en su entorno muy cercano un ambiente experimental en el que pueda evaluar el impacto de su intervención. Es triste hacer todos los días lo mismo sin importar el impacto de lo que se hace, ese profesional termina haciendo de su quehacer un medio y no un fin y así cae el consumo neurótico y exacerbado que le da una satisfacción aguda y no crónica, como es la que da el conocimiento y que finalmente usa su profesión para obtener un auto o unas buenas vacaciones para olvidar por un tiempo su trabajo que más parece un martirio que una labor productiva. Finalmente, es triste sentir que uno practica el arte de comercializar el conocimiento que generan y elaboran los investigadores científicos.

Es muy emocionante contestar a la pregunta ¿qué haces en tus vacaciones? Y responder: ¡mi vida es una vacación gracias a mi vocación!

* Las ideas y opiniones aquí expresadas son responsabilidad entera de sus autores y no necesariamente reflejan el punto de vista de REEM ni de la editorial Conocimientos que Mueven.